| Profilo di 【Ķ】【ΐ】【ķ】【ŏ】【Ķ】【ΐ】【ķ】【ŏ】FotoBlogElenchi | Guida |
|
13/03/2006 Recupere la consciencia con un terrible dolor de cabezaRecuperé la consciencia con un
terrible dolor de cabeza
Recuperé la consciencia con un terrible dolor de cabeza, y en cuanto abrí los ojos no reconocía el lugar. Extrañado miraba hacia los lados, parecía una habitación de hospital y yo no sabia que hacia allí. Entonces comencé a notar otro tremendo dolor de estomago, deslice mi mano hacia el cuando descubrí unos vendajes que no me permitían tocar lo que tenia, sin embargo el dolor cada vez era mas intenso.
En aquel momento se abrió la puerta, era un doctor, pero no medio palabra conmigo, simplemente miro la maquina de al lado y me levanto el vendaje de mi estomago. Yo intente levantar la cabeza para ver que tenia, pero no podía, no tenia fuerzas. Entonces el doctor soltó un simple “Has tenido suerte chico” y se fue.
Quería saber que pasaba, quería recordar que había pasado, pero por mas que me esforzaba no alcanzaba a recordar. De repente un pensamiento vino a mi, Zulema... “¿donde estas Zulema?” me preguntaba a mi mismo, y ya comenzaba a recordar...
Era viernes a medio día, solo quedaban cinco minutos para salir de clase de dibujo técnico, que ganas tenia de salir porque hacia un tiempo extraordinario y además empezaría el fin de semana. Momento en que el aprovecho para ver a mi novia, ya que sus padres entre semana la tienen muy controlada, pero los fines de semana puede escaparse diciendo que va con sus amigas a comprar, pasear... esas cosas de mujeres.
Había quedado con Zulema en el centro comercial, ese sitio era testigo de nuestro amor, en ese sitio nos conocimos por casualidad escuchando discos y comentando temas, en ese sitio me dio su teléfono antes de que su madre nos pillara, y también nos dimos nuestro primer beso. Entonces vi aparecer a Zulema, tan guapa como siempre, pero venia como acelerada, le pregunte que le pasaba en cuanto llego, sin saludarla ni nada porque estaba muy preocupado. Ella jadeante respondió que su hermana se había enterado de lo nuestro y que iba a contárselo a sus padres.
En ese momento el cielo y la tierra se juntaron dos en uno aplastándome en medio. ¿qué iba a ser ahora de nosotros? Su padre, un importante constructor jamás iba a permitir que un chico pobre como yo estuviera con su hija. Solo acerté a abrazar a Zulema sin palabra alguna ella cogió mi mano y me dijo que jamás se separaría de mi, que haría lo posible e imposible para que no nos separaran.
Estuvimos en mi casa toda la tarde, encerrados en mi habitación preocupados por que pasaría, que haríamos, como íbamos a seguir, mil problemas e inconvenientes me venían ya a la cabeza, como si no fuera suficiente tener siempre que escondernos de sus amigas, de su hermana, de sus padres y de su ex-novio, al que dejo por mi.
Cuando se hizo un poco tarde ella debía de volver a casa, su chofer estaría esperándola en la puerta del centro comercial, me costo mucho despedirme de ella, tenia una oscura sensación en el interior que me decía que la iba a perder o algo parecido, y no quería perderla jamás, ella era todo lo que yo había anhelado en la vida, y ahora al soltar su mano sentía como si la dejara caer a un precipicio.
Por la noche no pude cenar de la preocupación, ni tampoco dormir. Y mas o menos así pase el día del Sábado, sin saber nada de ella, pensaba que me moría por la enorme sensación de culpabilidad que tenia dentro, probé a llamarla, pero se puso la sirvienta, la cual me dijo que no era conveniente que llamara más. Eso aun me dejo mas preocupado, y me encerré en mi habitación a llorar.
El domingo por la noche cuando ya me había dormido por la enésima borreguera que había cogido mi madre me despertó y me dijo que tenia una llamada, de un salto casi me plante en la puerta y en apenas dos o tres pasos alcance el teléfono. Era su mejor amiga, mi preocupación entonces paralizo mi corazón. Pero no por mucho tiempo, ya que me dijo que los padres de Zulema la iban a mandar a un colegio interno en Alemania, que necesitaba verme como mínimo por ultima vez, que se moría sin mi, y no sabia si podríamos volver a encontrarnos.
Sin pensarlo me dirigí a su chalet, no sabia como entraría, pero ya nada me preocupaba, así que escale la enorme pared de piedra hasta que alcance el césped, fui corriendo hasta el balcón de su habitación, y de un salto, no se como, supongo que por la desesperación, llegue a el, me aferré y subí como pude. Toque muy delicadamente el cristal, ella se levanto de la cama, por lo visto había pasado en ella todo el fin de semana, como yo, se alegro muchísimo de verme, y en el momento en que abrió la puerta con un apasionado beso me introduje en su habitación y caímos en la cama.
Sin cruzar mas palabras que un te quiero, te amo, te necesito, nos fuimos desnudando el uno al otro. No podía creerlo, íbamos a perder la virginidad el uno con otro, y eso ya no nos preocupaba, al contrario, sentíamos la necesidad de unirnos el uno con el otro, como su pudiéramos fundirnos y así ya nunca nadie nos podría separar. Cuando acabamos pasamos horas abrazados, queríamos detener el tiempo con cada caricia, con cada beso. Pero no fue así, y la primera luz tenue ya entraba por la ventana. Oímos los pasos de alguien por el pasillo, me dijo que era su padre que madrugaba mucho para ir a trabajar. Me metí en el servicio de ella para esconderme, pero no se que fue peor, porque me di cuenta de que ese servicio lo compartía con su hermana, y si me encontraba allí podría montarse una bien gorda.
En cuanto conseguí escapar de la casa, ella me dijo que nos escapáramos, que nos fuéramos donde jamás nadie nos encontrara, que haríamos una vida nueva. No se porque razón, pero me deje llevar por esa locura, así que nos citamos en la estación de tren para huir hacia algún pueblo costero. Yo marche corriendo a mi casa y recogí todo el dinero que tenia y las pertenencias justas. También llame a mi amigo para ver si podría acercarme a la estación y me dijo que estaba loco, pero que me apoyaría si era lo que yo deseaba.
Cuando entre a la estación allí estaba ella con su mejor amiga, supongo que la ayudo a escaparse de su casa, era tan feliz con ella, supongo que en ese momento me sentía mas libre que nunca, y encima era con ella, pensaba que el mundo era nuestro y jamás se iba a acabar. Entonces sonó la llamada para subir a nuestro tren, y nos despedimos de nuestros amigos con muchas lagrimas y promesas de volvernos a ver.
Cuando estábamos a punto de subir al tren escuchamos un grito, era la hermana de Zulema gritando que no podíamos hacer eso, iba acompañada del ex de Zulema, por lo visto su hermana nos escucho preparar la escapada cuando nos despedimos, y acudió a Francisco para que la llevara a la estación y evitar la huida. Entonces Francisco saco una pistola de su bolsillo y me apunto a mi gritando que no me iba a salir con la mía. La gente empezó a correr despavorida y Zulema me cogió de la mano incitándome a que subiéramos al tren para protegernos mientras que su hermana cayo al suelo de culo gritando al ver el arma. Mi amigo Zeus fue corriendo hacia Francisco para quitarle la pistola, pero en ese mismo instante un estruendo sonó que acabo con los gritos de todo el mundo. Era un disparo, Francisco me había disparado, pero no sentía nada, suponía que era lo que se sentía al morir... nada. Pero en cuanto me percate las lagrimas de la hermana de Zulema y de su mejor amiga indicaban que no era eso precisamente, entonces deje de sentir la mano de Zulema, mire hacia atrás y allí estaba ella, tendida en el suelo, el disparo dio justo en todo su pecho arrebatándole la vida. En ese momento me desmorone y las piernas me fallaron, caí al suelo, a su lado, la agarre con la única esperanza de darle un poquito de mi vida. Pero lo único que sentía era que su vida se escapaba de entre mis brazos, y no podía dejar de llorar. La hermana y amiga de Zulema se unieron a mi, pero en el instante en que alce la cabeza para buscar a Francisco y acabar con el se oyó otro estruendo, un segundo disparo, y ese si me dio a mi. Una sensación enorme de frió me atravesó todo el estomago, después esa sensación comenzó a quemar y me desmaye dándome un enorme golpe en la cabeza.
Recuperé la consciencia con un terrible dolor de cabeza, y en cuanto abrí los ojos no recocía el lugar. Extrañado miraba hacia los lados, parecía una habitación de hospital y yo no sabia que hacia allí. Entonces comencé a notar otro tremendo dolor de estomago, deslice mi mano hacia el cuando descubrí unos vendajes que no me permitían tocar lo que tenia, sin embargo el dolor cada vez era mas intenso. Pero mas intenso era el dolor que sentía en el corazón.
Mucho más en Cuentacuentos
Commenti (31)Per aggiungere un commento, accedi con il tuo Windows Live ID (se utilizzi Hotmail, Messenger o Xbox LIVE possiedi già un Windows Live ID). Accedi Non hai ancora un Windows Live ID? Registrati
RiferimentiL'URL di riferimento per questo intervento è: http://agostero.spaces.live.com/blog/cns!4625C89D4EC2AF87!1819.trak Blog che fanno riferimento a questo intervento
|
|
|